El sector de la seguridad privada ha cambiado drásticamente durante la última década. Desde el año 1994 con el Estatuto de Seguridad Privada que comienza a formalizar las empresas de seguridad privada y en el cual se incluyeron otros servicios diferentes a la vigilancia como el transporte de valores, consultoría y equipos tecnológicos de apoyo.
Entonces, las compañías de seguridad que quieran ser parte de la nueva dinámica del mercado mundial, deben estar involucradas en innovación tecnológica en sus procesos y poder cumplir con las exigencias del mercado mundial en cuanto a prevención de delitos.

Las empresas de vigilancia deben perfeccionar sus procesos y para lograr esto es importante comprender los límites de una empresa de vigilancia y cuál es la diferencia entre una empresa y la otra en aspectos como:

Es importante que los empresarios de la seguridad privada entiendan que no se puede abarcar todas las necesidades porque la infraestructura única de una empresa de seguridad no lo permite. Igualmente NO se debe ofrecer a los clientes soluciones que no se tienen, ya que se pierde la credibilidad de la empresa.
Todos los procesos de la empresa de seguridad deben estar bien definidos y estandarizados, para poder ofrecer un control y supervisión por parte de la alta dirección para alinear procesos y cumplir lo que se promete.
Las nuevas plataformas de seguridad deben no solo mostrar resultados de la parte operativa del dispositivo de seguridad si no también poder hacer un análisis previo a la prestación del servicio en cuanto a los riesgos críticos puntuales y la mitigación de los mismos.
Esto conduce a un enfoque en la prevención del delito que es lo que finalmente todo cliente busca.
Esta nueva tendencia también resalta
Recolectada a través de tecnología para la toma de decisiones contundentes del dispositivo de seguridad. Esta es la única manera en que el usuario final percibe que está recibiendo un servicio de seguridad real.

Finalmente podemos decir que serán las empresas de seguridad privada quienes deberán escoger, utilizar y enfocar la tecnología hacia la mitigación y prevención del riesgo y el delito.