La realidad de la inseguridad ciudadana en las principales ciudades del país no se puede guardar más en un cajón, ya que es la problemática con mayor crecimiento en el país y ninguna de las soluciones o planes de acción activadas por las alcaldías ha dado resultados de mejora. En este momento, el 18% de los Colombianos afirma que la inseguridad es el problema principal del país y preocupa mucho la violencia asociada a los actos de hurto.
A la fecha Bogotá arroja un 77,8% de inseguridad, debido a esto actualmente a la zona rosa de Bogota la denominan la zona roja, debido a la reactivación de la vida social de forma presencial, resucitó la zona rosa pero con muchos karmas: prostitución, venta de drogas, diversos modos de atracos y lo peor, los comerciantes con sus negocios lícitos muy afectados.
Chapinero presenta las siguientes cifras de hurto: 3285 hurto de celulares, 5542 hurto a personas, 509 hurtos al comercio ,6 homicidios, 78 delitos sexuales, 72 taxis inmovilizados por relación con delitos.
Los gobiernos locales están estratégicamente posicionados para dar respuestas a las demandas de los ciudadanos. Ellos conocen las amenazas que afectan cada rincón y a cada vecino del barrio, hoy sabemos y tenemos más evidencia que intervenciones enfocadas en padres comunidades, y el desarrollo de habilidades técnicas y socio-cognitivas ofrecen un abrigo de protección a estos grupos vulnerables. De esto, se trata la verdadera prevención del crimen.